Como cada mañana Iulia se despertaba para ir a clase , era uno de esos días de finales de verano en los que no haces gran cosa , aquellos en los cuales ir al instituto aveces hasta puede gustarte , la misma rutina de cada dia elegir ropa , vestirse , desayunar , lavarse los dientes , coger las cosas y para clase, pero allí a aquella hora en aquel edificio , llegaba como cada mañana el momento mas bonito de la rutina de Iulia era verle a el , su vecino de alado aquel chico que daba pared con pared en su habitación, nunca había hablado demasiado con el pero tenía algo que le traía loca , ese algo ni siquiera la chica lo tenía claro pero desde hacia unos meses estaba enamorada de aquel chico , por mucho que nunca cruzaran una sola palabra ella era feliz tan solo con verle y estar en el ascensor con él , pero esa mañana todo fue diferente aquel chico si que habló con Iulia , por sorpresa de la chica el le confesó llevar meses observándola , meses queriéndola en silencio sin saber que hacer ni que decirle , deseando con ansias aquel día en que por fin le pudiese decir te quiero a ella , a la chica de alado.
Iulia no podía creérselo era la persona más feliz del mundo, pero en ese momento el despertador de la chica interrumpe el más bonito momento que la joven podía imaginar.
Todo termina , tanto en los sueños como en la realidad , que no todos los te quiero son verdaderos ni todo amor que un día sientas durara una eternidad , que las promesas se rompen y los amores se olvidan .
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